1.e4 c6 2.d4 d5 3.Nc3 Nos encaminamos a la variante clásica de la Caro-Kann. A veces, en lugar de llevar el caballo a su casilla natural, los jugadores que practican esta línea con blancas prefieren 3.Nd2, que quita fuerza a la alternativa 3...g6 porque el peón de d4 puede reforzarse con 4.Ngf3 Bg7 5.c3. Las negras suelen cambiar en e4 de todas formas, por lo que esta sutileza es bastante irrelevante.
Kramnik prefirió 3.e5 en su partida a vida o muerte contra Leko, vista aquí en agosto de 2015.
3...dxe4 4.Nxe4 Bf5 La jugada no puede ser más lógica: sitúa el alfil en su mejor diagonal con ganancia de tiempo. A continuación, el negro intentará desarrollarse todo lo rápido que pueda, con movimientos del estilo de ...Nd7, ...Ngf6, ...e7-e6, ...Be7 (o ...Bd6) y ...Qc7. También habrá que jugar en algún momento ...h7-h6, cuando el blanco empiece a acosar al alfil de f5. Es viable enrocar en los dos flancos, y, tras la preparación adecuada, ...c6-c5 suele utilizarse para liberar la posición. A veces, especialmente si el blanco ha jugado c4, ...b5 viene a cuento, para discutirle el control de d5. Normalmente el negro tiene un poco menos de espacio, pero no hasta el punto de que sus piezas se estorben entre sí para ocupar las mejores casillas. En cuanto al blanco, suele avanzar su peón de h a fin de ganar terreno en el ala de rey y cambiar los alfiles de casillas blancas. La razón es que, por lo general, enrocará largo, y si permite que un alfil apunte a su rey desde h7 puede acabar lamentándolo. El principal objetivo estratégico de las blancas es colocar un fuerte caballo en e5. Las negras pueden cambiarlo, pero un peón o un alfil blanco también pueden ser bastante molestos en esta casilla. También deberá procurar que no se produzca una simplificación excesiva de material, porque ello alivia las tareas defensivas del negro en esta ya, de por sí, sólida variante.
5.Ng3 No es posible mantener el caballo en el centro: 5.Bd3? Qxd4.
En ocasiones se juega 5.Nc5, pero prácticamente siempre se lleva a g3 atacando el alfil.
5...Bg6 No es obligatorio, estrictamente hablando, retirar el alfil, 5...Nf6?! 6.Nxf5 Qa5+ 7.Bd2 Qxf5, pero las negras hacen bien en conservarlo todo lo posible.
6.h4 Lo más habitual. 6.N1e2 se jugó repetidamente en el Campeonato del Mundo Botvinnik-Tal de 1960. La idea de las blancas (es decir, Tal) es jugar Nf4, Bc4 y, si las circunstancias lo propician, sacrificar una pieza en e6 (de hecho, Tal lo hizo en una de las partidas, aunque perdió). Posteriormente se vio que las negras tienen buena defensa con 6...Nf6 7.Nf4 e5!.
La agresiva variante 6.Bc4 e6 7.N1e2 Nf6 8.O-O Bd6 9.f4 también se juega a veces, y el negro debe elegir si detiene f4-f5 con 9...Qd7 o con la exótica 9...Bf5.
6...h6 7.Nf3 El peón de d4 debe defenderse antes de mover el alfil a d3.
7...Nd7 7...Nf6 es más del gusto actual, aunque no significa que sea mejor que la jugada de la partida. De hecho, es menos lógica, ya que no pone impedimentos a 8.Ne5. La idea básica del negro es desarrollar su flanco de rey lo antes posible y contraatacar con ...c7-c5, movimiento que hace más daño con el caballo en e5 que en f3.
8.h5 Años ha los teóricos discutieron bastante si conviene cambiar el alfil ya, con 8.Bd3, o avanzar antes el peón de torre. Se llegó a la conclusión de que, aunque el peón queda algo más débil, esto último es preferible, porque fija los peones negros del ala de rey y da una salida a la torre por h4.
8...Bh7 9.Bd3 Bxd3 Larsen, que por lo visto no escarmentaba, probó la barroca 9...Ngf6?! contra Beliavsky en el match URSS vs. Resto del Mundo, disputado en Londres en 1984. La partida continuó con 10.Bxh7 Nxh7 11.Qe2 e6 12.Bd2 Be7 13.O-O-O Qb6 14.Ne5 Rd8 (14...Qxd4? 15.Nxd7!) 15.Rhe1 O-O (15...Qxd4? 16.Nxf7!) y ahora, como en la partida de hoy, 16.Ng6!. Tras 16...Rfe8 (si 16...fxg6? entonces 17.Qxe6+ y 18.Qxe7) 17.Nxe7+ Rxe7 18.Nf5 Ree8 19.Nd6 las blancas consiguieron una neta ventaja posicional y acabaron ganando la partida.
10.Qxd3 Ngf6 Como casi siempre, Larsen estaba guerrero y con esta jugada indica que renuncia al enroque largo para avanzar sus peones del flanco de dama. Más tranquila es la alternativa 10...Qc7 11.Bd2 e6 12.O-O-O Ngf6 13.Ne4 O-O-O.
11.Bf4 e6 En realidad es posible revertir a la variante anterior con 11...Qa5+, ya que no hay nada mejor que 12.Bd2 (si 12.c3 la dama queda bien situada en a5) 12...Qc7, pero el danés tiene otros planes.
12.O-O-O Be7 12...Nd5 13.Bd2 Nb4, cuestionando la colocación del alfil blanco, tiene sus seguidores, pero la práctica ha demostrado que las blancas consiguen una buena partida si juegan 14.Bxb4 Bxb4 15.c4.
13.Ne5 La continuación más enérgica, justificando la presencia del alfil en f4, que quedaría bien situado en e5 si se cambian los caballos. La teoría recomienda 13.Kb1 O-O 14.Ne4 Nxe4 15.Qxe4 Nf6 16.Qe2 Qd5 17.Ne5 Qe4 18.Qxe4 Nxe4, pero este final da pocas posibilidades de triunfo al blanco.
13...a5?! Lo normal es 13...O-O, a lo que el blanco suele responder llevando su rey a b1. En una famosa partida Karpov-Hübner, Tilburgo 1982, el campeón mundial apostó por 14.c4 c5 15.d5 Nxe5 16.Bxe5 Ng4 y a renglón seguido sorprendió a su adversario con el sacrificio 17.Bxg7?!, que es bastante dudoso pero que resultó muy efectivo. Se continuó 17...Kxg7 18.Qe2 Bg5+? (es mejor 18...f5!) 19.Kb1 Nf6 20.dxe6 Qc8 21.e7 Re8 22.Rd6 Qg4 23.Qe5 Kg8 24.Re1 Nd7? (la única jugada que mantiene vivas a las negras es 24...Nxh5!) y a partir de aquí fue coser y cantar para Karpov, 25.Rxd7! Qxd7 26.Nf5 f6 27.Qd5+! (¡cambiando damas con torre de menos!) 27...Qxd5 28.cxd5 Bf4 29.g3 Bc7 30.Kc2 b5 31.Nxh6+ (el peón de d está listo para avanzar pero antes Karpov desbroza un poco) 31...Kh7 32.Nf5 Rg8 33.d6 Ba5 34.Re6 Rg5 35.Rxf6 (y aquí 35.d7 era perfectamente posible, pero Karpov lo está disfrutando) 35...Rxh5 36.d7 Rh2 37.Ne3 y las negras abandonaron.
14.Rhe1 a4? Como vimos (noviembre de 2015) en su partida contra Jiménez, a Larsen le pirraba avanzar sus peones de torre, pero con todo lo que ha amontonado Beliavsky en el centro esto es una absoluta temeridad. El enroque era ya inaplazable, pero quizá Larsen pensó que así tentaba a su oponente a jugar el atractivo, pero erróneo, sacrificio 15.Nxf7?, tras el cual las negras ganan: 15...Kxf7 16.Qg6+ Kg8 y no vale 17.Rxe6 por 17...Nf8.
15.Ng6! Empieza el baile. A partir de aquí Big Al no dará tregua.
15...Nd5 El negro está obligado a rechazar el obsequio. Tras 15...fxg6 16.Qxg6+ Kf8 17.Rxe6 Qe8 la posición del blanco es tan fuerte que se puede permitir cambiar las damas, 18.Rde1! Qxg6 19.hxg6. El negro está perdido en todas las variantes, por ejemplo 19...Re8 20.Rxe7! Rxe7 21.Bd6 Nd5 22.Nf5, o 19...Bb4 20.c3 Nd5 21.Bd2 Ba5 22.c4! Bxd2+ 23.Kxd2 N5f6 24.Re7, con la fortísima amenaza Nf5, Rf7+ y Ne7#. Una continuación especialmente bonita es 19...Nd5 20.Rxe7! Nxe7 21.Bd6 Re8 22.Nf5 Nf6 23.Bxe7+ Kg8 24.Nd6 Rb8 25.Bxf6! gxf6 26.Re7 h5 27.Nf5 h4 (el negro está atado de pies y manos) 28.Rg7+ Kf8 29.Rf7+ Ke8 (29...Kg8 30.Ne7#) 30.Nd6+ Kd8 31.g7 Rg8 32.Nxb7+ Ke8 33.Nd6+ Kd8 34.Ra7 y esto es un zugzwang como una catedral.
Puestos a avanzar, Larsen podría haber intentado abrir la columna con 15...a3, pero 16.b3 lleva a líneas parecidas a las de la partida.
16.Nf5! Era válido capturar la torre, 16.Nxh8 Nxf4 17.Qf3 Bg5, pero no había ninguna necesidad de dar oportunidades de contraataque a un adversario tan peligroso como Larsen.
Con su jugada Beliavsky amenaza mate en la siguiente, 17.Nxg7#. Bien es verdad que sacrificando su otro caballo...
16...Bf8 La carne de equino se le sigue indigestando a las negras, véanse 16...fxg6 17.Nxg7+ Kf7 18.Qxg6+ Kf8 19.Nxe6#
y 16...exf5 17.Nxe7 Nxe7 18.Bd6 Ne5 19.dxe5 O-O 20.e6!.
17.Bd6 Haciendo un roto en las casillas negras e incrementando, por vía indirecta, la presión sobre g7. 17.Nxh8?! es mucho menos convincente, 17...Nxf4 18.Qe4 Qg5 y las negras se desperezan.
17...Rg8 El alfil es intocable, 17...Bxd6 18.Nxd6#, y el caballo lo mismo,
17...fxg6 18.Nxg7+ Bxg7 19.Qxg6#.
18.c4! Muy preciso. Este caballo es el último alfiler que sujeta la maltrecha posición negra.
18...Nb4 Si 18...fxg6 podría seguir 19.Rxe6+ Kf7 20.hxg6+! Kxe6 21.Qe4+ Ne5 (si 21...Kf6 22.Ng3, con la amenaza de mate Qf5#, es decisiva) 22.cxd5+ cxd5 (las blancas también tienen un ataque demoledor en caso de 22...Kd7 23.dxe5) 23.Qxe5+ Kd7 24.Qxd5 Bxd6 25.Qxd6+ Kc8 26.Ne7+.
19.Qh3! Lo que faltaba. Entre otras menudencias, las blancas amenazan 20.Nxh6 gxh6 21.Rxe6+!. Si Larsen seguía con la chaqueta a estas alturas de la partida, la marca de sudor en sus sobacos debió de ser oceánica.
19...fxg6 El escandinavo, harto de sufrir, captura por fin.
20.Rxe6+ Kf7 21.hxg6+! Claro que sí. El ataque de Beliavsky derrocha elegancia de la cabeza a los pies.
21...Kxe6 22.Re1+ Ne5 Como en una variante anterior, 22...Kf6 se responde con 23.Ng3, para seguir con 24.Qf5#.
23.Bxe5 Las negras se rindieron. No hay defensa decente contra la amenaza 24.Nxg7+ Ke7 25.Qe6#, por ejemplo
23...Nd3+ 24.Kb1 Nxe5 25.Rxe5+ Kd7 26.Nxg7+ Kc7 27.Ne6+ y cae la dama.
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[Comentarios parcialmente basados en notas de Gallagher]