Capablanca - Villegas

Buenos Aires 1914


1.d4 d5 2.Nf3 Nf6 3.e3 Sabedor de su superioridad, Capablanca se decanta por un tranquilo pero sólido desarrollo conforme a los parámetros del sistema Colle (o más exactamente, Colle-Zukertort): Bd3, Nbd2, b3, Bb2. 3...c6 Villegas no desea limitar la acción de su alfil de casillas blancas con ...e7-e6, pero tal vez hubiera sido preferible jugar primero 3...Bf5. 4.Bd3 Bg4 La mejor salida para el alfil, toda vez que Capablanca ha imposibilitado ...Bf5 con su jugada anterior. 5.c4 Bien visto. Las negras presionan en el centro y tienen en reserva 6.Qb3, aprovechando que la excursión del alfil ha dejado la casilla b7 algo desatendida. 5...e6 La casilla e4 es clave en este tipo de posiciones, pero 5...Ne4?! hubiera sido prematuro en vista de 6.cxd5 cxd5 7.Qb3 Qc7 8.Nc3 Bxf3 9.gxf3 Nxc3 10.bxc3 e6 11.Rb1 b6 12.e4 y las blancas están mejor gracias a su saludable par de alfiles. 6.Nbd2 De este modo e4 pasa a manos de las blancas. 6...Nbd7 7.O-O Be7 La opción 7...Bd6, con vistas a un ulterior ...e6-e5, parece algo más activa. También era digna de consideración 7...Bf5 8.Qc2 Bxd3, ganando un tiempo con respecto a lo que se dio en la partida. 8.Qc2 Bh5 Las negras dedican un buen rato a neutralizar el mejor alfil de su rival. Pueden permitírselo, porque la posición carece (de momento) de filo, pero da la sensación de que Villegas no termina de pillarle el truco a la partida. 9.b3 Bg6 10.Bb2 Bxd3 11.Qxd3 O-O 12.Rae1 Una típica maniobra en el sistema Colle-Zukertort es llevar el caballo a e5 para seguir con f2-f4 y eventualmente Rf3-h3, intentando montar el lío en h7. Sin el alfil de casillas blancas este plan no es igual de efectivo, por lo que Capablanca apuesta por la ruptura central. 12...Qc7 13.e4! En contraste, 13.Ne5 Nxe5 14.dxe5 Nd7 15.f4 f6 da a las negras un juego cómodo. 13...dxe4 Es obvio que no se puede dejar a las blancas ganar espacio con e4-e5. 14.Nxe4 Nxe4 15.Rxe4 Previendo la natural 15...Nf6, que se contestaría con 16.Rh4 y de repente las amenazas sobre el enroque empiezan a cobrar forma. 15...Bf6 No solo evitando el traslado de la torre a h4; también se amenaza 16...Nc5 17.dxc5 Bxb2 18.Rh4 g6 y con el alfil controlando la gran diagonal el enroque queda perfectamente defendido, por ejemplo 19.Ng5 Rad8 20.Qh3 h5 con 21...Bf6 en la recámara. 16.Qe3 c5 Esto parece bastante lógico. Tras el cambio de peones las casillas c5 y e5 podrían valer de trampolín al caballo negro. 17.Ne5 cxd4?! Aquí Villegas sin duda esperaba 18.Bxd4 Bxe5 19.Bxe5 Nxe5 20.Rxe5 Rfd8, con igualdad, pero a lo mejor tendría que haber jugado 17...Nxe5 18.dxe5 Be7 y el peligro es probablemente más ilusorio que real, pues las negras están en condiciones de disputar la columna d. Ahora Capablanca descorcha la primera gran sorpresa de la noche. 18.Nxd7! Lo mejor de este genial sacrificio de dama es que sirve a un fin estrictamente posicional. 18...Qxd7 En realidad el sacrificio no puede aceptarse. Si 18...dxe3? sigue 19.Nxf6+ Kh8 (o bien 19...gxf6 20.Rg4+ Kh8 21.Bxf6#) 20.Rh4 (amenazando 21.Rxh7#) 20...h6 21.Rxh6+ gxh6 22.Nd5+ Kg8 23.Nxc7 y las blancas tienen dos piezas por la torre. Es verdad que 23...e2 24.Re1 Rad8 25.f4 (25.Rxe2?? Rd1+) 25...Rd2 26.Bc3 Rxa2 27.Kf2 a6 genera algunas dudas porque el caballo está atrapado, pero se disipan tras 28.Rxe2 Rxe2+ 29.Kxe2 Rc8 30.Be5 f6 31.Bd6 Rd8 32.c5. 19.Bxd4 Amenazando, aparte de capturar en a7, 20.Bxf6 gxf6 21.Rg4+ Kh8 22.Qh6 Rg8 23.Qxf6+ Rg7 24.Qxg7#. 19...Bxd4 20.Rxd4 Qc7 21.Rfd1 Al cabo era de esto de lo que se trataba: un final en que las blancas tienen una clara iniciativa porque, por un lado, controlan la única columna abierta, y por otro disponen de mayoría de peones en el lado dama. Esta mayoría podría generar, eventualmente, un peón pasado, y como el rey negro está en el otro flanco no podrá ayudar a bloquearlo. Hay que subrayar que Villegas no ha cometido hasta ahora errores de relieve, por lo que con una defensa correcta las tablas deberían estar a su alcance. Por otro lado, la rapidez con que se degrada su posición evidencia lo delicado de la situación, y más si tienes enfrente a quien tienes enfrente. 21...Rfd8 22.b4 Manos a la obra. El intento de ganar un peón con 22.Rxd8+ Rxd8 23.Rxd8+ Qxd8 24.Qxa7?? fracasa con el mayor estrépito, 24...Qd1#. 22...Rxd4 23.Qxd4 b6 Con el doble objetivo de estorbar el avance del peón de c4 y liberar a la torre de la defensa de a7. 24.g3 Conviene evitar sustos en la última fila. 24...Rc8 25.Rc1 Intercambiando una ventaja por otra: se abandona la columna d a fin de empujar al peón de c4. 25...Rd8 26.Qe3 La casilla correcta para la dama, impidiendo que la torre llegue a d2 y ayudando a su peón a avanzar. 26...Kf8 El rey se aproxima al teatro de operaciones, pero enseguida se verá obligado a regresar sobre sus pasos. Posiblemente fuera más oportuno algo como 26...g6 o 26...h6. 27.c5 bxc5?! A partir de este punto Villegas, superado por las circunstancias, empieza a perder el oremus. 27...Qc6 hubiera puesto las cosas más difíciles a las blancas. 28.Qe4! Un toque realmente fino del maestro cubano. Si 28.bxc5 Qc6 el peón puede bloquearse mejor. 28...Rd5?! Y ahora 28...c4 29.Rxc4 Qb6 hubiera sido preferible, obligando a las blancas a seguir trabajando para conseguir su peón pasado. 29.bxc5 No sucumbiendo a la tentación de 29.Qxh7? Qd7 30.Qh8+ Ke7 31.bxc5 Rd1+ 32.Rxd1 Qxd1+ 33.Kg2 Qd5+ 34.Kh3 Qf5+ 35.Kg2 Qd5+ 36.Kf1 Qd1+, que acaba en jaque continuo. 29...g6 No, por descontado, 29...Rxc5? 30.Qb4, con una fatal clavada. 30.c6 Con el peón en sexta las cosas empiezan a ponerse feas de verdad. 30...Kg7 El problema de 30...Ke7? es 31.Qh4+ Kd6 (31...g5 32.Qxh7) 32.Qb4+ Ke5 33.Qf4#. 31.a4! Una nueva delicatessen de Capablanca. La idea es que si se cambian damas en b7 la torre no pueda atacar desde la retaguardia al peón recién llegado a dicha casilla. 31...Rd6? Villegas nos priva del placer de ver cómo el astro cubano habría escurrido esta posición, pero probablemente las negras están ya perdidas. Lo más resistente es 31...Rd8, con la siguiente plausible, aunque no forzada, continuación: 32.Qb4 (la dama quiere llegar a b7) 32...Rb8 33.Qd2 Rc8 (o bien 33...Rd8 34.Qb2+ e5 35.Qb7) 34.a5 Kg8 (si 34...a5 se gana con 35.Qd4+ y 36.Qb6) 35.a6 Rd8 (en caso de 35...Rb8 valdría 36.Qd7 Rc8 37.Rb1 Qxc6 38.Qxa7) 36.Qb2 Rc8 (una bonita alternativa es 36...Rb8 37.Qb7!! Rxb7 38.axb7, seguido de 39.Rb1) 37.Qb7 (primer objetivo cumplido: torre y dama están atadas de pies y manos, así que solo el rey puede mover) 37...Kg7 38.h3 (con la idea de resguardarse en h2 de algún jaque inoportuno) 38...Kf6 (de hecho el rey tampoco tiene apenas recorrido, véanse 38...Kg8 39.Rd1! Qxc6 40.Rd8+ o 38...Kh6 39.Rd1! Qxc6 40.Qxf7) 39.Kh2 Kg7 40.Rc3! y las blancas están en zugzwang, ya que 40...Kf6 propicia 41.Rd3! Qxc6 42.Rf3+. No es un zugzwang de los peores, pues podría solventarse con digamos 42...h6 o 42...e5, pero en un breve plazo de tiempo la situación volverá a repetirse porque las blancas disponen de la simple maniobra de espera Rc1-c2-c3. Según avancen sus peones las negras se debilitarán más y más, y en el momento oportuno las blancas trasladarán dama y torre al flanco de rey y rematarán la faena. 32.Qe5+ f6 33.Qxd6! El segundo sacrificio de dama de la jornada, y esta vez es decisivo. 33...Qxd6 34.c7 Las negras abandonaron porque el peón corona. Sir George Thomas (un polifacético aristócrata tan capaz de ganar en Hastings 1934/35 por delante de Botvinnik y el mismo Capablanca como de llegar a cuartos de final de Wimbledon —¡hablo del torneo de tenis!— en 1911, y eso sin incluir su verdadera especialidad, el bádminton, donde entre individuales, dobles y dobles mixtos acumuló hasta 24 títulos mundiales oficiosos, ¡más que nadie en la historia!) escribió en una ocasión: "Contra Alekhine nunca sabes qué esperar; contra Capablanca sí sabes qué esperar, ¡solo que no puedes evitarlo!". Algo así debió pensar Villegas mientras firmaba la planilla. 1-0 [Comentarios parcialmente basados en notas de Chernev]